Con un arbitraje polémico que llevo el partido hasta el minuto 99, con denuncias de insultos racistas, con un penal errado y dos expulsiones, con muchos goles y con un Peñarol que jugó de igual a igual y vio como se le iba el partido en el último instante ayer se vivió un partido típico de Libertadores. El Palmeiras derrotó a los carboneros 3 a 2 y lo relegó al tercer puesto de su grupo por la Copa más importante del continente.