En el primer desafío del quinto programa de MasterChef Uruguay, la consigna fue trabajar en duplas y preparar un plato con diferentes proteínas. Las parejas fueron elegidas por el jurado, salvo Gisela, que le tocó cocinar sola y además tuvo un beneficio extra por haber hecho el mejor plato en la prueba de eliminación del programa anterior.

Sobre una mesa, el jurado tenía siete campanas que contenían una proteína cada una: conejo, calamar, alitas de pollo, riñón, caracol, hígado vacuno y codorniz. Para elegir con qué proteína trabajar, las duplas tuvieron que participar en una divertida subasta. El desafío se llevó a cabo entre los nervios propios de la prueba y el tener que trabajar con otro compañero, poniéndose de acuerdo para que el tiempo alcanzara y el resultado deslumbrara al jurado.

¿Qué te pareció la prueba? Reviví este momento y compartí tu opinión con la comunidad Masterchef Uruguay.