INGREDIENTES
2 tazas de harina
1/2 taza de azúcar
2 cucharaditas de polvo de hornear
Zest de un 1 limon (El zest de un citrico es la parte de la cascara que tiene color)
1 huevo
1 yema
100 g de manteca
Relleno
400 g de dulce de membrillo
2 o 3 cucharadas de agua caliente
PREPARACIÓN
En un bol mediano combina la harina, el azúcar, el polvo de hornear y el zest del limon.
En el centro agrega el huevo, la yema y la manteca en cubos (sin derretir).
Trabaja con las manos para formar una masa homogénea. No necesita amasado.
Precalienta el horno a 180 grados. Enmanteca y enharina una tartera, ideal si es desmontable.
Separa un cuarto de la masa y reservalo.
El resto de la masa estiralo sobre la tartera para llegar hacia los bordes formando una pared de unos 2 cm de altura.
Enharina la mesada. Estira el resto de la masa con un palote hasta que quede de medio centímetro de alto.
Ayudándote con un cuchillo, corta tiras de 1 cm de ancho.
Para levantar las tiras podes ayudarte con una espátula de metal.
Relleno.
Corta el dulce de membrillo en cubitos y colocalo en un plato hondo.
Agrega 2 o 3 cucharadas de agua caliente y ayudándote con un tenedor pisalo para que quede suave.
Coloca el dulce sobre la masa y alisa la superficie.
Armado.
Cubri el membrillo con las tiras de masa formando un cuadrille.
Cuando llegan al borde te recomiendo pegar el encuentro de masas con una gotita de agua.
Lleva la pastafrola al horno por unos 25 minutos.
Espera a que este a temperatura ambiente para cortarla.